Las propiedades más sobresalientes y exclusivas de los vidrios a base de silicatos son su transparencia y resistencia al envejecimiento. Estas dos propiedades no serían posibles sin la capacidad de poder producir una superficie extremadamente lisa. El punto débil del vidrio es su fragilidad aún sabiendo que su resistencia mecánica es potencialmente muy elevada. Pero el vidrio es muy sensible a la presencia de defectos. La mayoría de las veces son defectos de superficie, que han sido creados durante el proceso de fabricación y transformación del vidrio. A continuación se describen los principales mecanismos de degradación por contacto con la superficie, se pasa revista a ejemplos reales de deterioro mecánico y por último se citan distintas soluciones que mejoran la resistencia mecánica de la superficie del vidrio.
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