Antecedentes. Las preocupaciones sobre la seguridad de la sedación oral en pacientes pediátricos y el incremento de uso de triazolam en adultos dieron lugar a un taller patrocinado por varias organizaciones profesionales.
Resumen. Hay una gran necesidad y demanda de servicios de sedación para adultos y pacientes pediátricos. El uso de medicación oral para lograr la ansiolisis en adultos parece tener un amplio margen de seguridad. Sin embargo, se han descrito casos de mortalidad y morbilidad grave asociados a la sedación oral consciente, sobre todo en niños pequeños. Los eventos adversos más graves se refieren a complicaciones respiratorias potencialmente evitables.
Conclusiones. Hacen falta ensayos clínicos para evaluar los fármacos sedantes orales y sus combinaciones, así como para elaborar criterios de alta que incluyan indicaciones objetivas y cuantificables de que el paciente está en condiciones de irse a casa. Deben elaborarse cursos sobre el manejo de la vía aérea para odontólogos que prestan servicios de sedación consciente. Para garantizar la seguridad hacen falta reglamentos estatales sobre la administración enteral de sedantes para lograr la sedación consciente.
Implicaciones clínicas. La seguridad en la sedación de pacientes odontológicos ambulatorios es una cuestión esencial y la administración enteral de benzodiazepinas parece ser una práctica segura aunque mal documentada. La sedación consciente por vía enteral, incluido el triazolam en dosis incrementales, requiere una cuidadosa evaluación del paciente, monitorización, documentación, instalaciones, equipos y personal en linea con las guías de la Sociedad Americana de Odontología (ADA) y la Academia Americana de Odontopediatría.
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