Objetivo. En este artículo, los autores divulgan los resultados de un estudio in vivo en el que valoraron la validez de dos pruebas de frío de la pulpa dental (con dióxido de carbono [CO2] y con 1, 1, 1, 2-tetrafluoroetano) y del uso de un pulpovitalómetro eléctrico para determinar la vitalidad pulpar considerando la inspección directa como el método de referencia.
Métodos. Participaron en este estudio 150 pacientes que recibían tratamiento endodóntico en la clínica odontológica universitaria de la Universidad de Carolina del Norte (Chapel Hill). Antes de aplicar el tratamiento de rutina, los autores investigaron el estado de la pulpa dental de los pacientes con el pulpovitalómetro eléctrico, la prueba con CO2 y la prueba con tetrafluoroetano. Los estudiantes registraron el verdadero estado de la pulpa dental por inspección directa de la sangre en la cámara pulpar. Los autores calcularon la sensibilidad, especificidad y valores predictivos positivo y negativo de cada prueba y de combinaciones de las pruebas para describir su validez y utilidad clínica.
Resultados. En el 97% de los dientes que obtuvieron resultados positivos con las tres pruebas, la pulpa conservaba su vitalidad, mientras que el 90% de los dientes en los que los resultados fueron negativos para alguna de las pruebas, contenían pulpas necróticas. En el 10% de los casos en que no hubo respuesta por parte del paciente a ninguna de las pruebas, los dientes contenían pulpas vitales. Para todas las otras combinaciones de resultados, el 54% de los dientes contenían pulpas vitales y el 56% contenían pulpas necróticas.
Conclusiones. Estos hallazgos respaldan el uso de cualquiera de las pruebas de frío y del pulpovitalómetro para el diagnóstico del estado pulpar.
Implicaciones clínicas. Las pruebas de frío y el pulpovitalómetro utilizados en combinación consiguen mayor exactitud diagnóstica.
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