Para la producción de cemento es típicamente necesario moler por separado tres tipos diferentes de materiales: el crudo y el carbón antes del horno, y el producto final de cemento una vez se ha completado el quemado y se ha enfriado el clínker. Echando la vista atrás, hasta hace más de un siglo, los sistemas de molinos de bolas se utilizaban en las tres etapas del proceso, pero el desarrollo de los molinos verticales de rodillos (VRMs), más eficientes que los de bolas, ha llevado a su reemplazo. Los molinos verticales de rodillos en un principio estaban enfocados a la molienda de carbón y crudo, pero más recientemente, a finales de los noventa, se han introducido también en la molienda de cemento, dónde las necesidades de molienda son para un producto más fino.
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