OBJETIVO: La presentación del culto del falo en la Grecia antigua y la aparición artística del fenómeno en figuras de ánforas y estatuas, como indicativo del papel significativo de los genitales masculinos en todas las ceremonias de fertilidad.
MÉTODOS: La examinación de un gran número de representaciones fálicas en la cerámica y escultura griega antigua y la revisión de las antiguas obras teatrales (dramas satíricos y tragedias).
RESULTADOS: El falo en las representaciones artísticas está conectado a los dioses de fertilidad, como Pan, el dios con pies de chivo y cuernos, o el enano feo Príapo, o los Sátiros, figuras con uñas parecidas a las de los animales, devotos del dios Dioniso que lo acompañan en todas las celebraciones rituales orgiásticas. El falo también simboliza la buena suerte, la salud y la sexualidad: la gente se pone falos artificiales exactamente como los actores, como parte de sus trajes, o lleva penes enormes durante las procesiones rituales festivas. Al contrario, los dioses del Olimpo o los mortales comunes no están representados como itifálicos; el tipo ideal de la belleza masculina resumida en la escultura clásica, normalmente representa genitales de tamaño mediano o aún más pequeño. Es notable que muchas de estas imágenes pertenecen a atletas durante o inmediatamente después de ejercicios duros con el pene reducido. Quizás los genitales de tamaño regular hayan sido sencillamente una convención para distinguir entre la gente común y los dioses de sexualidad y fertilidad, protectores del proceso reproductivo de la naturaleza.
CONCLUSIONES: La representación de genitales de gran tamaño o en erección en figuras de ánforas y estatuas en el arte griego antiguo está relacionada con dioses de fertilidad como Príapo, Pan y los Sátiros, y existe una gran evidencia de que la imaginación y la leyenda estaban sustituyendo los logros científicos conseguidos durante muchos siglos en el campo de la función eréctil.
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