Se destaca la rareza de lesiones retinianas en sujetos miopes de una enfermedad vascular general, independientemente de las típicas de la miopía. Las lesiones retinianas vasculares (hemorragias, exudados, etc.) son debidas a una alteración de la permeabilidad capilar, que está regulado por varios factores: tensión sanguínea, composición de la sangre y tensión ocular. A igualdad de los demás factores, la hipotonía, tan frecuente en los miopes, permite una mayor facilidad al paso de la sangre por los capilares, por lo que las alteraciones de la pared capilar consecutivas a la dificultad circulatoria en las diferentes afecciones vasculares (hipertensivas, renales, etcétera) aparecerán más difícilmente en estos ojos miopes, hipotónicos, que en los normales. Esta particularidad de los ojos miopes hay que tenerla en cuenta en la clínica, ya que ante un enfermo miope fuerte, que padezca una enfermedad vascular general, no puede excluirse, por el hecho de no presentar signos de retinopatía, la existencia de un proceso vascular grave o una participación renal. Comunicación presentada en el XXIX Congreso de la Sociedad Oftalmólogica Hispano-Americana. Madrid, octubre 1951.
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