Se trata nuevamente de la naturaleza del nervioso central, comentando la opinión del doctor Mawas, quien afirma la inervación simpática de la córnea. Para no aumentar el confusionismo reinante con disquisiciones de orden morfológico, que no son concluyentes, se plantea el problema en el terreno experimental, buscando así pruebas definitivas sobre la verdadera naturaleza de la inervación de esta región ocular. Se efectúan las experiencias en conejos y gatos. A los primeros se les seccionan todas las vías nerviosas (sensitivas, motoras, simpáticas) de inervación ocular. A los gatos se les extirpa el ganglio cervical superior, buscando obtener lesiones degenerativas del simpático periférico del limbo ocular y corneal, si lo fuera de tal naturaleza. La interrupción de lasvías simpáticas del globo ocular mediante la resección del ganglio cervical superior provoca alteraciones degenerativas de tales fibras en el limbo, iris y cuerpo ciliar, pero no causa alteraciones macroscópicas de la córnea ni microscópicas de sus plexos nerviosos (fig. 9). La interrupción de todas las vías nerviosas del globo ocular (sensitivas, motoras, simpáticas y sensoriales), además de producir típicas lesiones en los sistemas cerebroespinal y simpático del limbo, iris y cuerpo ciliar, provoca alteraciones macroscópicas de la córnea -opacificación, gran edema y ulceración (fig. 1)-, acompañadas de claras lesiones microscópicas de su sistema nervioso inervante, caracterizadas principalmente por la pérdida del grosor regular de las fibrillas, mostrando, además, grandes abultamientos, vacuolas y condensaciones degenerativas (figs. 14 y 15). Estos hechos indican que los plexos nerviosos corneales son de naturaleza sensitiva, sin intervenir sustancialmente en su constitución, el sistema simpático. Las dudas hasta hoy suscitadas derivaban de su especial constitución, dado que su complicada textura no permitía, con sólo la morfología pura, resolver su verdadera naturaleza y procedencia. En su consecuencia, el autor afirma que los plexos nerviosos corneales son de naturaleza cerebroespinal y que sólo aisladamente puede penetrar por el limbo corneal alguna fibra de naturaleza simpática, que no interviene, por tanto en la formación de los plexos. Palabra clave: Artículo
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