Se describe un nuevo cuadro clínico, la necrosis parcial del injerto, como complicación rara de la queratoplastia penetrante. La zona necrótica, en la que faltan los vasos y el epitelio, tiene tendencia a eliminarse como un secuestro. Esta zona se delimita de la sana por una infiltración leucocitaria y tiende a ser socavada por el epitelio. El resto del transplante apenas se afecta. Terapéuticamente, se aconseja la escisión de la zona necrótica, o la repetición de la queratoplastia si la extensión del proceso es muy grande. La sutura con numerosos nudos evitaría esta complicación menos que la sutura directa lamelar continua. Es mejor prescindir de intervenciones regularizadoras en transplantes excesivamente prominentes. Palabra clave: Artículo
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados