La princesa doña Juana, mal llamada "la Beltraneja" era hija del rey Enrique IV de Castilla, y se vio envuelta en su juventud en la guerra de sucesión de la corona castellana, que ganó finalmente su tía Isabel, conocida luego como "la Católica". Doña Juana fue a vivir a Portugal, e ingresó en un convento, aunque no siempre estuvo alejada de los entresijos de la política de la época.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados