No era la primera vez que organizaba una convención corporativa para Isofotón, pero sí ha sido, quizás, la más especial. Grupo Yeti decidió convertir las jornadas empresariales de esta compañía especializada en el desarrollo de soluciones energéticas solares en una acción social que permitiera percibir a toda su plantilla el valor de su trabajo y, de esta forma, reforzara su vínculo emocional con la empresa. Para ello, se optó porque los propios trabajadores crearan en la pequeña aldea marroquí de Imidar las infraestructuras necesarias para dotarla de luz eléctrica y agua potable. El resultado no pudo ser más satisfactorio y así se lo hicieron ver los setenta habitantes de este pequeño poblado, que comprobaron cómo sus vidas cambiaron sensiblemente en tan sólo cuatro días con la ayuda de los empleados de Isofotón
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