La 51 Edición del Festival de Cannes no ha dejado buen sabor de boca a los delegados españoles. Además del parco resultado de las agencias de nuestro país en las distintas competiciones, contribuyó a crear esa sensación de conservadurismo del presidente del jurado, Piyush Pandey, y su falta de memoria, al permitir que se premiaran ideas que ya habían conseguido leones en anteriores ediciones. Por otra parte, la doble inscripción de trabajos gráficos en los apartados de prensa y exterior, y el hecho de que la mayoría de los premios se repitan en ambos, hace que la ceremonia de entrega resulte de lo más aburrida. En el resto de secciones, la instauración de nuevos criterios de evaluación de piezas ha creado cierta confusión y restado brillantez a los distintos palmarés, con la excepción de internet, sección que posibilitó que españa volviera a conseguir, después de doce años, un gran premio en Cannes, el primero, por otra parte, para la creatividad interactiva nacional. Al final, España regresó de la Costa Azul con trece leones, dieciocho menos que el año pasado. (La información sobre el Festival de Cannes ha sido elaborada por Juanjo Moreno y Víctor Espuelas, enviados especiales)
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados