El presidente del Gobierno ha querido casar a Argentaria con una familia de bien (BBV), pero el banco bilbaíno se ha resistido. El Gobierno ha visto en esta "boda" una oportunidad histórica para controlar a una entidad que considera proclive a devaneos con el nacionalismo vasco y con el PSOE próximo a Polanco.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados