Se analizaron láminas delgadas de unos 200 horizontes o capas procedentes de 60 perfiles de suelos localizados en el área costera y en las laderas de barlovento de la Isla Santa Cruz (Islas Galápagos). En base a la contextura, la composición de la masa basal y la presencia de edaforrasgos en las capas individuales u horizontes, se realizaron clusters de material similar y se distinguieron 7 unidades y 3 subunidades. La demarcación de estas unidades en un mapa permite obtener una buena perspectiva de la distribución espacial de los distintos materiales de suelo, que expresan diferentes combinaciones de material parental y precipitación.
En la zona costera y en las laderas más bajas, con un clima con verano seco, se observan, respectivamente, materiales rojizos o grisáceos y materiales pardos con una distribución relacionada c/f tipo porfídica y contexturas birrefringentes estriadas, y frecuentemente aparecen con revestimientos de arcilla iluvial fragmentados. El material grueso contiene principalmente fragmentos de basalto holocristalino, sin meteorizar en la zona costera, o minerales individuales derivados de basalto. La micromasa tiene una composición haloisítico-esmectítica. En las laderas más elevadas, con un clima permanentemente húmedo, los materiales también tienen una distribución relacionada c/f tipo porfídica o mónica fina, pero la contextura birrefringente es indiferenciada y no aparecen rasgos iluviales, los rasgos gibsíticos aparecen alguna vez y la micromasa está formada fundamentalmente por haloysita y gibsita. En este caso las subunidades se distinguen en función de la microestructura y la cantidad y tipo de material grueso. El basalto mesocristalino, a menudo vesicular, domina sobre el holocristalino, indicando la influencia de las escorias. Los suelos sobre las laderas más elevadas están más fuertemente meteorizados que los que se encuentran en las laderas más bajas y más secas y en las zonas costeras. En las depresiones de las zonas elevadas aparecen materiales con una micromasa de amarillenta a pardo grisácea con una contextura birrefringente estriada, y revestimientos de arcilla límpida iluvial bien desarrollados y nódulos de óxidos de hierro. La micromasa está formada por haloisita y esmectita.
Contrariamente a las hipótesis existentes, los suelos rojos en la zona costera no están considerados como paleosuelos (residuos de suelos tropicales) sino como suelos modernos desarrollados sobre materiales coluviales en las laderas más bajas, que fueron depositados sobre superficies totalmente erosionadas (¿terrazas marinas?). En las laderas la distribución de unidades no está solo determinada por zonas hipsométricas, tal y como sugiere la literatura, sino que está determinada sobre todo por el tipo de material original. Se supone que los suelos de Santa Cruz se han formado después del último periodo interglacial, diferentes de los suelos rojos más antiguos de San Cristóbal.
Thin sections of about 200 horizons or layers, representing 60 soil profiles in the coastal area and on the windward slopes of Isla Santa Cruz (Galápagos Islands) were analysed. Based on the fabric and the composition of the groundmass and the presence of pedofeatures in individual layers or horizons, clusters of similar material are made and 7 units and 3 subunits distinguished. Plotting these units on a survey map gives a good insight in the spatial distribution of soil materials, expressing different combinations of parent material and precipitation.
In the coastal area and the lowest slopes, with a summer dry climate, respectively reddish and greyish and brown materials with a porphyric c/f related distribution pattern and striated b-fabrics, and often with fragmented illuvial clay coatings are observed. The coarse material contains mainly holocrystalline basalt fragments, unweathered in the coastal area, or basalt derived individual minerals. The micromass has a halloysitic-smectitic composition. On the higher slopes, with a permanent moist climate, materials have also a porphyric or fine monic c/f related distribution pattern, but the b-fabric is undifferentiated and no illuvial features are present, gibbsitic features sometimes occur and the micromass consists mainly of halloysite and gibbsite. Subunits are distinguished here according to the microstructure, and the quantity and type of coarse material. Mesocrystalline basalt, often vesicular, dominates over holocrystalline, pointing to the influence of scoria. Soils on the higher slopes are more strongly weathered than those on the drier lower slopes and the coastal area. In depressions in the higher areas, materials with a yellowish or brownish grey micromass with a striated b-fabric, and well developed limpid illuvial clay coatings and impregnative iron oxide nodules occur. The micromass has a halloysite-smectite composition.
Contrary to existing hypotheses the reddish soils in the coastal area are not considered as palaeosoils (roots of tropical soils), but as modern soils developed in colluvium on the lower slopes, which was deposited on totally eroded surfaces (marine terraces?). On the slopes the distribution of units is not only determined by hypsometric zones, as suggested in literature, but is rather clustered according to types of parent material. The soils on Santa Cruz are supposed to be formed after the last interglacial period, different from the red soils of San Cristóbal which are older.
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