Guadalupe Victoria, primer Presidente de la República Mexicana, falleció en 1843 víctima de lo que en su momento fue diagnosticado como una epilepsia. Los datos clínicos y los hallazgos anatomopatológicos, sin embargo, sugieren la posibilidad de que Victoria haya padecido alguna enfermedad subyacente que a su vez fue responsable de las crisis convulsivas que sufría. En este artículo, propongo la teoría de que Guadalupe Victoria contrajo, durante el periodo de su vida que pasó en las selvas veracruzanas, la Enfermedad de Chagas. Aun cuando la literatura relacionando dicha enfermedad con ataques convulsivos no es muy abundante, sí existen reportes de convulsiones secundarias a esta infección. Al mismo tiempo, los hallazgos de la autopsia apoyan la idea de que Victoria haya tenido alguna patología cardiaca, en este caso miocardiopatía dilatada chagásica, que le provocó la muerte.
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