El profesional de la salud, por lo general, no es experto en el uso de los medios de comunicación. Los expertos comunicadores muy rara vez tienen preparación en asuntos de salud. El periodista en salud surge, entonces, como el punto medio ideal entre estos dos extremos; pero deberá tener mucho cuidado con los tres enemigos del hombre, que también acosan al periodista: el mundo, el demonio y la carne.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados