Ya no es una opción tener una aplicación móvil, dice alguno de los profesionales de empresas especializadas en apps y acciones de publicidad en móviles consultados en este reportaje. Las marcas cada vez dedican más recursos a abrir el diálogo con sus clientes a través de aplicaciones y servicios móviles e infravalorar su repercusión actual es, para los expertos, un error. Las agencias se sienten en el reto de despetar de su letargo digital a los anunciantes tardíos y los clientes, por su parte, van apreciando el valor real que el sector de las aplicaciones representa. En cuanto a las aplicaciones en sí, deben ser útiles para el usuario y es clave encontrar un enganche emocional con él.
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