La relación individuo-cultura es eje fundamental de la acción humana, en tanto remite a la interiorización de pautas de comportamiento en entornos sociales específicos. Cultura, Institución y Grupo regentan normativamente al sujeto, pero la subjetividad como sello distintivo de la personalidad, particulariza la acción individual. La complejidad interrelacional hace entonces necesario el estudio y comprensión de los grupos humanos para una posterior intervención.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados