El autor añade algunos datos a su trabajo publicado hace dos años sobre el mismo asunto. Insiste en la difícil comprensión de los motivos que producen la opacificación del injerto. Sólo sabemos que cuanto mayor sea la transparencia de la córnea receptora del injerto, tanto más favorable puede ser el resultado. Pero hay hechos paradójicos que no están de acuerdo con lo que parece lógico, cuales son: los buenos resultados obtenidos con córneas conservadas varios días, como las tratadas con formol, y el ser favorables los de degeneración corneal, en los cuales las condiciones de nutrición e inervación están alteradas. Señala casos de buen resultado con córneas vascularizadas, cuya red vascular disminuyó después de la operación del injerto. Indica como más benigna la opacificación inmediata a la operación, que a veces desaparece casi del todo, y como más grave la opacificación tardía, lenta y progresiva. La hiperemia del ojo por haber pasado un proceso inflamatorio reciente, no ha sido obstáculo para obtener buen resultado.
Después del trabajo el autor proyectó películas de seis operaciones de injerto, uno cuadrado y cinco circulares, de los que uno era con colgajo conjuntival invertido y otro con colgajo deslizado. Además presentó un enfermo operado hace veintidós y dieciséis meses en ambos ojos de injerto corneal, con 5/10 y 1/10 de visión.
La asamblea premió con grandes aplausos el trabajo del Dr. Arruga.
Rectificación del Dr. Arruga.
Cuarta sesión científica.
8 de octubre 1941, 10,30 mañana.
Presidencia Dr. Carreras Durán, B.
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