En el primer caso se pensó, en un principio, que se tratase de una neuritis macular alcohólico-nicotínica, por el escotoma central pequeño, integridad del fondo de ojo y la existencia de una antigua intoxicación. En favor de la aracnoiditis hablaba el comienzo de la enfermedad: bilateralidad del escotoma, su desarrollo rápido, extensión considerable del déficit central, datos éstos que, como en el segundo caso, permitieron por sí solos el diagnóstico.
Operatoriamente se observó un doble proceso de meningitis serosa y de aracnoiditis. En el segundo caso, el único síntoma revelador de la compresión opto-quiasmática fué el descenso unilateral de la visión. El campo visual mostraba un extenso déficit temporal y central, persistiendo únicamente una estrecha zona de visión en el campo nasal. En el lado derecho, a pesar de una agudeza visual normal, existía un estrechamiento temporal. La intervención quirúrgica demostró la existencia de un aneurisma de la carótida interna.
Sociedad Oftalmológica de Paris.
Sesión del 17 de junio de 1939.
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