EL nuevo presidente de Estados Unidos salvo que esté dispuesto a asumir una creciente tensión en las relaciones entre su país y América Latina, tendría que actuar en el sentido de contrarrestar la cada vez más acentuada tendencia del establishment político norteamericano a comportarse como una suerte de super-gobierno de todo el continente.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados