Mariano Rajoy ha cumplido sus primeros seis meses de Gobierno sumido en una profunda crisis que le ha convertido sin quererlo en protagonista de la escena internacional. El presidente lleva semanas intentando desembarazarse de la amenaza de la intervención sin lograr que mercados, medios de comunicación y dirigentes europeos atiendan sus demandas. Hace ya medio año estaba convencido de que el principal problema de España era José Luis Rodríguez Zapatero. Ahora ya sabe que no bastaba con cambiar de baraja para ganar la partida. El oponente es más fuerte y no va de farol.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados