Solo en exenciones fiscales, las arcas públicas dejan de percibir 2.500 millones de euros de la Iglesia. Son datos de Europa Laica, que hace unas semanas presentaba 33.500 firmas ante el Congreso de los Diputados para que pague el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y se autofinancie. La petición no tiene visos de prosperar , pero algunos ayuntamientos, asfixiados por la deuda, han visto un resquicio legal por donde meter mano en el cepillo de la Iglesia: cobrar por aquellos edificios que no están destinados al culto y, por tanto, carecen de las prerrogativas tributarias. Madrid, donde el Arzobispado se libra de pagar 4,86 millones de euros a las arcas municipales, no tiene intención de cobrarle ni un céntimo a Antonio María Rouco Varela, que amenaza con mercantilizar la caridad si le tocan los privilegios.
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