El trabajo pretende poner un marco objetivo a los problemas que, en lo que se conoce como cálculo científico en el argot de la informática, presentan las entradas y salidas de los programas; estos problemas de los que el autor tiene larga experiencia fruto de sus trabajos en el departamento de construcción de AUXINI, vienen caracterizados por una diferencia esencial entre hombre y ordenador, que pueden resumirse en dos palabras: rapidez de cálculo y rapidez de adaptación. La comunicación hombre-máquina se establece sobre esta diferencia que condiciona, por tanto, el informa que la calculadora suministra al hombre como resumen de su trabajo.
Este resumen, normalmente tiende a ser demasiado sucinto; pero, en realidad ¿qué ha hecho y cómo lo ha hecho la calculadora?. Esta pregunta constituye el núcleo del problema.
En auxilio a una respuesta adecuada se llaman todos los medios que el "hardware" ofrece y se contemplan algunas realidades del "software" actual.
Se analizan los tres tipos de resultados posibles, alfanumérico, gráfico y en código interno, estudiando la oportunidad de cada uno en la salida de información, valorando su incidencia en el problema.
Se estudian los criterios que han de configurar la descripción del proceso de cálculo, destacando el método de bloques parciales conectables entre si por medios matemáticos simples.
Asimismo se trata de la utilizacióbn de las bibliotecas de programas de las casas especializadas y los problemas marginales que sobre este tema presentan, dada la tendencia, cada vez más acusada, a utilizar estas bibliotecas en auxilio de cálculos científicos.
Finalmente se presenta un ejemplo, el de la aplicación de las cadenas de Markov a la obtención de las curvas de garantía de regulación de un embalse, con el que se completa la exposición de los conceptos anteriores.
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