En De Lege Agraria de Cicerón, el orator se postula en contra de la ley agraria propuesta por Publio Servio Rulo a través de tres discursos, el primero de ellos pronunciado en el Senado y, los dos restantes, ante el pueblo. La segunda oratio presenta a un orador que se reconoce como homo novus y que debe persuadir al pueblo de no otorgarle el visto bueno a dicha ley. Para ello, inclina sus argumentos a favor del orden social en el que se inscribe su auditorio y utiliza su condición de homo novus para construirse a sí mismo como una figura cercana al populus. Teniendo esto en cuenta, demostraremos que, para lograr su objetivo, el orator se postula como consul popularis y, de este modo, construye su autoridad discursiva al encarnar los ideales republicanos.
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