Para convertirse en leyenda, no basta con haber pintado el cuadro más famoso de la historia. Es preciso también haber tenido una vida y una personalidad únicas, solo alguien tan extraordinario como Leonardo pudo, con su encomiable pasión y su Titánico esfuerzo, crear tal legado. Así vivió y así fue el más aventajado de cuantos hijos dio a luz el renacimiento, un soñador nato.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados