A pesar de los planes integrales para evitar la violencia doméstica, cada semana muere una mujer a manos de su pareja. Desde la Atención Primaria se puede detectar el maltrato psicológico que precede al maltrato físico y en ocasiones a la muerte. Cuando la mujer sobreviviente de maltrato físico acude a un Servicio de Urgencias, la actuación de los profesionales puede ser determinante y evitar otra agresión o incluso la muerte. El protocolo sanitario de la Dirección Interterritorial, que ha supuesto un avance, es insuficiente en los casos de riesgo vital porque no garantiza la seguridad de la mujer. Se discute, la utilidad del parte de lesiones, pero se valora la posibilidad de que aumente el riesgo, según muestran los datos. En este escrito se propone un árbol de decisiones para aplicar en los Servicios de Urgencias cuando acude una mujer que ha sufrido maltrato físico, teniendo en cuenta indicadores de alto riesgo como trámite de separación, amenazas de muerte, lesiones anteriores y agresor poseedor de armas de cualquier tipo. El análisis y valoración de todos estos factores puede concluir en que el médico tome la decisión de evacuar a la mujer de su domicilio y remitirla a un lugar seguro, contando con los trabajadores sociales y con el auxilio de las fuerzas de seguridad especializadas en violencia domestica (EMUME) o Policía Local. Este extremo, de sacar a la mujer agredida de su domicilio, no sería necesario si el juez de guardia decretara orden de alejamiento o de encarcelamiento inmediatos del agresor.
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