OBJETIVOS. Conocer el perfil de analgésico con el que los médicos tratan su propio dolor, es una forma de saber tanto sus preferencias en cuanto a hábitos de consumo, indicaciones y dosificación, como sus posibles efectos secundarios.
MÉTODOS. Se ha realizado este estudio entre todos los médicos suscriptores de Doyma, que manifestaron su interés de participar en el mismo, en una encuesta previa. Dichos médicos recibieron a través de su correo electrónico un cuestionario invitándoles a participar en el estudio.
RESULTADOS. El cuestionario electrónico fue contestado por 705 médicos. Los resultados nos muestran que el tipo de dolor más frecuente es el de origen osteomuscular (42%), seguido de las cefaleas (37%). Entre las facultativas encuestadas, el tipo de dolor que más les afecta es la dismenorrea (34%). Las principales razones invocadas en la elección de un fármaco u otro son la buena tolerancia (34%) y la eficacia (26%) en el caso de paracetamol, y la eficacia (48%) y rapidez de acción en el caso de ibuprofeno y ácido acetilsalicílico. Las dosis utilizadas habitualmente, así como dosis máxima, indica que los médicos españoles superan, en contadas ocasiones, las recomendadas en las fichas técnicas de los principios activos comentados.
CONCLUSIONES. El paracetamol está lejos de ser un fármaco inocuo. Todo ello, junto con la confirmación del incremento de riesgo de complicaciones gastrointestinales altas, su confirmada hepatotoxicidad y su potencial nefrotoxicidad hace que sea recomendable su administración como monoterapia, y a las menores dosis eficaces posibles, con el fin de reducir riesgos, que aunque escasos, pueden llegar a ser mortales.
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