Se admite unánimemente que para concederle a cualquier persona, hombre o mujer, su oportunidad de llegar hasta el más alto nivel tenístico, el entrenamiento intensivo debe iniciarse ya a la edad de 6-7 años y, puesto que está demostrado que puede pretenderse el título de número 1 mundial a partir de los 15-16 años para las hembras y apenas un poco más para los varones, ya que está demostrado que en tenis la técnica sólo se adquiere después de muchos años de practicar diariamente y el saber ganar sólo se consigue después de centenares de partidos oficiales, el médico deportivo, le guste o no este estado de cosas, no puede sino confirmar la existencia de este fenómeno totalmente nuevo y plantearse la pregunta: ¿cuál será la evolución locomotora, psíquica y cardiovascular de estos jóvenes atletas de alto nivel, futuros profesionales del deporte? Actualmente lo ignoramos. Se requerirían por lo menos 20 años para centrar semejante problema médico y tan sólo contamos con 10 años, sin control médico organizado, sin coordinación entre los distintos países y sin confrontaciones, como ocurre en el caso de todas las especialidades médicas de alguna importancia.
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