Las ciudades-Estado conquistadas por el imperio azteca con frecuencia se rebelaron contra las autoridades imperiales. De manera astuta, muchas de esas ciudades-Estado aprovechaban los momentos de sucesión dinástica o las derrotas militares relevantes, cuando el imperio era más débil, o buscaron aliados para terminar con su sumisión ante los aztecas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados