En el MERCOSUR, la libre circulación de personas se encuentra en fase de desarrollo. Entre las causas que mantienen dicha situación encontramos la incorporación e implementación de las normas en los ordenamientos jurídicos nacionales. Pero los Estados Partes y Asociados han avanzado con la aprobación de los Acuerdos sobre Residencia. La movilidad de los trabajadores aparece como un elemento estratégico para el funcionamiento armónico de los mercados de trabajo y para el crecimiento de la producción regional. Por ello, más que una consecuencia necesaria del proceso de liberalización comercial, la circulación de personas (en particular por razones de trabajo) es un imperativo que consagra el «rostro humano» de la integración.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados