Consumo de electricidad y crecimiento económico son variables íntimamente relacionadas y con comportamientos difícilmente disociables. Pero si hasta fechas relativamente recientes la sociedad no establecía restricciones al crecimiento continuo de este binomio, la situación actual de nuestro entorno ha modificado tal planteamiento y exige el reconocimiento de límites a un crecimiento sostenido de la demanda de energía eléctrica y a sus potenciales efectos sobre el medio ambiente. En las páginas que siguen se demuestra cómo en España tales límites prácticamente no han existido y cómo el consumo de electricidad ha sido especialmente elevado desde mediados de los noventa, con tasas de crecimiento muy superiores a las registradas por el PIB. Se aporta evidencia empírica que sitúa como principales responsables de los crecimientos recientes del consumo de electricidad al sector terciario y al sector residencial, así como información comparativa que permite anticipar crecimientos futuros significativos en la demanda de energía eléctrica de las familias. Posteriormente se analiza la distribución espacial del consumo de electricidad, y se demuestra que en España los niveles de renta no explican las diferencias de consumo por comunidades autónomas y, en consecuencia, el bajo efecto "precio" existente sobre la demanda. Por último, se realiza una aproximación a los elementos básicos que deberían configurar una política de ahorro de energía eléctrica en el sector residencial, se describen las políticas iniciadas en este ámbito desde la Administración y se critica la falta de información de las mismas y el escaso control que se está ejerciendo sobre sus resultados.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados