Junto a la evidente performance de tipo trovadoresco en la corte de Alfonso X, el análisis melódico de la algunas Cantigas de Santa María, en confrontación con el estudio de sus aspectos textuales, indica que se habría producido un efecto estético “litúrgico” en su performance (según la definición de Zumthor, 1991), análogo al tono impetratorio de la voz autoral que recorre la obra. Se propone un corpus de posibles fuentes o cognados de la poesía litúrgica de los siglos X-XIII, que pudo haber influido en la producción alfonsí, contenida en colectáneas de himnodia monástica como el Hymnarius Moissacensis (Moissac, s. X) o el Prosarium Lemovicense (San Marcial de Limoges, ss. XXII), y en la rica obra de sequentiae de la Abadía de San Víctor (París, s. XII). En ámbito hispánico, además de la himnodia de los breviarios de los siglos XIIIXIV (Oscense, Illerdense, Matritense, entre otros), han sido tenidas en cuenta, debido a la cercanía con el mismo Alfonso X, las piezas del Códice del monasterio de Las Huelgas de Burgos y del Officium BMV de fray Juan Gil de Zamora. Algunas cantigas mencionan de forma explícita himnos, antífonas y secuencias de la tradición litúrgica en honor a la Virgen, composiciones que pueden, por tanto, considerarse fuentes directas. Pero también las cantigas de loor, en general, comparten con esta antigua lírica litúrgica unos mismos tópicos, producto de una misma tradición lírica culta monástica: las fuentes primigenias (oraciones, cantos e imágenes que al scriptorium alfonsí no podían resultar ajenos).
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados