Los grupos constructores cotizados en el IBEX-35 llevaron a cabo entre 1997 y 2005 una importante estrategia de diversificación de sus líneas de negocios y de expansión internacional, de forma tal que la construcción dejó de representar menos del 50% de su cifra de negocios y aumentaron su expansión geográfica más allá de nuestras fronteras. Este artículo estudia cómo la diversificación emprendida ha conseguido que la aportación de esas otras nuevas Líneas de negocio distintas a la Construcción hayan aportado a los beneficios netos de estos grupos más y mejores resultados que los que generados por el negocio Constructor.
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