Las Islas Canarias se encuentran enclavadas en un lugar privilegiado en el Océano Atlántico, con un clima benigno la mayor parte del año gracias a sus vientos Alisios. En La Palma, encontramos todo tipo de climas desde el árido sur al verdor del norte, divididos por la Caldera de Taburiente, dando así un amplio abanico de flora y fauna. Además del origen volcánico de las islas, donde se presentan todos los tipos de lavas, dan origen a una gran variedad de arquitecturas vernáculas. Se toman como muestras casas de entorno urbano y rural. De plantas rectangulares, planta rectangular en �L� e incluso en �U�. Los muros se presentan de piedra y barro de ancho espesor. Los revestimientos son de mortero de cal y en las fachadas de menor importancia se deja la piedra vista. Las cubiertas son a cuatro, dos y una agua, de teja curva. Sobre estructura de par e hilera de vigas rectangulares y rastreles de tablas. Las construcciones anejas son muy variadas. Desde una cocina exenta que se sitúa en el patio, hasta un excusado junto a la vivienda. Y los aljibes que se sitúan en los patios para recoger el agua de lluvia y aprovecharla para la casa o jardines. Como construcciones anejas encontramos bodegas situadas en planta baja para mejor conservación del vino por el fresco del terreno, cuadra aneja a la vivienda para aprovechar el calor de los animales y facilitar la construcción, lagar para la elaboración del vino. La carpintería en puertas encontramos desde las entablonadas hasta las que llevan cuarterones e incluso montantes acristalados.
Las ventanas son de gran variedad, de guillotina con postigos interiores, de dos hojas con cuarterones e incluso construcciones de balcón en madera. El sistema de giro en puertas será de gozne y quicialera y en ventanas mediante bisagras. El pavimento exterior es empedrado y en el interior serán entablonados los alfarjes en planta alta y barro compactado en plantas bajas.
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