Dice que cuando uno accede al episcopado percibe claramente la "tremenda desproporción" que existe entre el ministerio que se le confía y las propias capacidades. "Sin embargo -añade- uno sabe que es Otro quien le llama y quien llevará la tarea adelante". Con esa certeza sobre su propia misión ha iniciado Mario Iceta [Med 90] su andadura como obispo de Bilbao. Es consciente de las heridas tan profundas que dividen el País Vasco, pero se muestra optimista sobre el futuro. Su estrategia está condensada de algún modo en las tres palabras de su lema episcopal: "Servidor de todos".
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados