Se trata en el presente trabajo sobre los derechos y deberes matrimoniales, fundamentados en la igualdad jurídica conyugal, que informa el matrimonio y cada uno de sus derechos y deberes. Se estudia cada uno de los efectos personales del matrimonio, siendo estos: El respeto, del cual concuerda la doctrina que es un deber vital, no sólo en la relación conyugal, sino en todos los ámbitos de la relación humana y una obligación constitucional para todos. La ayuda y el socorro mutuos, estos derechos y deberes, han venido avanzando hasta alcanzar el carácter de recíproco, que actualmente presentan, producto de la igualdad jurídica entre el hombre y la mujer, garantizada en el Art. 66 Cc. El Art. 67 Cc. enuncia la obligación de actuar en interés de la familia, veremos que como consecuencia de este compromiso adquirido a través del matrimonio, cada cónyuge debe pensar en los intereses comunes y no en los suyos únicamente, intentando conjugar los unos y los otros, y cuando esto no sea posible, dar prioridad a los intereses de la familia. En el Art. 68 Cc. se recogen otros deberes básicos, como guardarse fidelidad, necesario no sólo para mantener la armonía del hogar, sino para garantizar la unidad y estabilidad conyugal, deber muy ligado al deber de respeto. Para realizar plenamente la comunidad de vida, que los cónyuges emprenden con el matrimonio, deben vivir juntos, este derecho-deber no se ve obstaculizado, cuando por razones especiales y de mutuo acuerdo, los cónyuges se separan temporal o definitivamente, conservando el "animus matrimonii". Repasamos también las consecuencias de los deberes conyugales como son el domicilio conyugal y el deber de alimentos entre cónyuges. Se estudian, además, las consecuencias impuestas ante el quebranto de estos deberes, ya que, en cuanto una o más de estas obligaciones jurídicas no se cumplen, la relación matrimonial entra en crisis y la ley, incapaz de proteger el matrimonio ante la impotencia de obligar al cumplimiento de unos deberes éticos y restablecer la relación matrimonial, opta por dar amparo al cónyuge afectado, abriendo el camino de las sanciones al cónyuge que ha incumplido tales deberes, llegando incluso a prever la ruptura definitiva del vínculo matrimonial. Finalizando con un repaso a los resultados del quebranto de estos deberes, que conlleva a sanciones previstas por la ley, como la separación, el divorcio o ruptura definitiva del vínculo matrimonial, con frecuencia por incumplimiento de los deberes conyugales, que obligan mientras perdure la voluntad de perseverar en ellos y una vez incumplidos la ley no puede imponerlos. Otra sanción ante el incumplimiento de estos deberes es la desheredación, asimismo, la mala fe de uno de los cónyuges es causa de indemnización a favor del cónyuge de buena fe. Concluyendo con un estudio de las sanciones penales, cuando el incumplimiento trasciende a esta rama del derecho.
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