Las asociaciones de ostrácodos del Cretácico Inferior (marino y no marino) han sido estudiadas en 34 secciones de la cadena Ibérica, o en términos geológicos, la cuenca Ibérica (este de España) con el fin de contribuir a la correlación cronoestratigráfica de las variadas unidades, predominantemente no marinas, de las subcuencas de Cameros, Maestrazgo y Suribéricas (así como el alto Centroibérico intermedio). Hemos descrito 87 especies de ostrácodos pertenecientes a 22 géneros e incluidos en 11 asociaciones, cada una de ellas características de un determinado nivel estratigráfico (pisos sobre todo) y con una paleoecología concreta. Las asociaciones no marinas (dominadas por los géneros Cypridea y Theriosynoecum) prevalecieron desde el Berriasiense hasta el Barremiense, mientras que las asociaciones marinas-estuarinas (mucho más diversificadas a nivel genérico) se desarrollaron durante el Aptiense y Albiense, y en un grado menor, durante el Berriasiense y Barremiense. En la mayoría de los casos, nuestros nuevos datos de los ostrácodos son consistentes con los esquemas de correlación previos, basados en otros datos bioestratigráficos, sobre todo en charofitas, aunque también en los pocos fósiles presentes en las intercalaciones marinas, así como en la estratigrafía secuencial. Sin embargo, en algunos casos nuestros resultados son más o menos diferentes de los esquemas establecidos, sobre todo para la subcuenca oriental de Cameros (el Grupo Urbión es considerado de edad Valanginiense Superior-Barremiense, en lugar de Barremiense Superior-Aptiense), en la subcuenca nordoriental del Maestrazgo (la Formación Polacos es considerada Berriasiense Superior-Hauteriviense Inferior, en lugar de solo Berriasiense Superior) y en la parte superior del Cretácico Inferior en la subcuenca Suribérica (las Formaciones Contreras y El Caroig son consideradas del Albiense en lugar del Aptiense). Finalmente evaluamos la utilidad de la bioestratigrafía basada en los ostrácodos en el Cretácico Inferior del este de España y concluimos en que, si se trata con cuidado y se toma en consideración la biogeografía y las estrategias de reproducción/dispersión de los diferentes grupos, en caso de conflicto se debería dar prioridad a la bioestratigrafía de ostrácodos sobre las correlaciones puramente litoestratigráficas.
Lower Cretaceous ostracod associations (marine and nonmarine) have been studied from 34 sections of the Iberian chain or, geologically spoken, the Iberian basin (eastern Spain), in order to contribute to the chronostratigraphic correlation of the various predominantly nonmarine lithostratigraphic units in the Cameros, Maestrazgo, and South Iberian sub-basins (and the Central Iberian high in between). We have combined 87 ostracod species from 22 genera to 11 associations, each typical for certain stratigraphic levels (mostly stages) and ecologies. Nonmarine associations (dominated by the genera Cypridea and Theriosynoecum) prevailed from the Berriasian to the Barremian interval, whereas marine-brackish associations (much more diverse on the generic level) prevailed during the Aptian and Albian, and to a lesser extent during the Berriasian and Barremian. In most cases, our new ostracod data are consistent with previous correlative charts, as based upon other biostratigraphic data, mainly from charophytes, but also from few marine fossils in marine intercalations, and on depositional sequence stratigraphy. But in a few cases, our results are more or less different from those of established charts, namely in the eastern Cameros sub-basin (the Urbión group considered Late Berriasian in age instead of Valanginian-Barremian, and the Enciso group considered Late Valanginian-Barremian instead of Late Barremian-Aptian), in the northeastern Maestrazgo sub-basin (the Polacos Formation considered Late Berriasian-Early Hauterivian instead of Late Berriasian only), and in the uppermost part of the Lower Cretaceous in the South Iberian sub-basin (the Contreras and El Caroig Formations considered Albian instead of Aptian). Finally, we evaluate the usability of ostracod biostratigraphy in the Lower Cretaceous of eastern Spain and conclude that, if treated with great care especially under consideration of the biogeography and reproduction/dispersal strategies of the various groups, it should be given priority over pure lithostratigraphic correlations in conflicting cases.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados