En un mundo desigual e injusto, los países Occidentales han ido asumiendo progresivamente una cierta responsabilidad sobre la situación y un compromiso para mejorarla. En su momento, la OCDE estableció un mecanismo para canalizar el compromiso, bajo la fórmula de Ayuda Oficial para el Desarrollo (AOD). Con el paso del tiempo y teniendo en cuenta la experiencia acumulada en AOD, se impone una revisión a fondo sobre su eficacia ¿Hasta qué punto los países donantes aportan las cantidades establecidas? ¿Cuál es la forma de conseguir una mejora real en los países receptores?
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