En culturas desarrolladas la música se dividió en dos entidades: una no utilitaria y progresivamente más intelectualizada, y otra más sencilla y repetitiva, unida a la danza y a la canción de tipo popular. Tal ha sido la evolución de estas dos facciones en direcciones diferentes, que a lo largo de todo el siglo XX el único común denominador entre las dos ha sido el sonido: la filosofía, el vocabulario, la forma, la intención y el propósito de ambas ha sido tan distinto, que las dos se encuentran en polos opuestos. El creador musical de la llamada "música culta, en todo este proceso y en la actualidad, y muchas veces aislado e incomprendido dentro del propio mundo de la intelectualidad, ha seguido muchos caminos y, a veces, opciones antagónicas...
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados