La logística de los productos a temperatura controlada se desenvuelve en tres etapas críticas: el almacenamiento en las naves del productor, el transporte y las plataformas de distribución hasta los puntos de venta. Equipos como contenedores, termógrafos, abrigos para muelles, etc., facilitan la eficacia de unas operaciones que cada vez se externalizan más.
En la sensible y larga cadena logística del frío, el mantenimiento y control de la temperatura y el tiempo son las claves para asegurar la calidad en todas las etapas dentro de unos márgenes de seguridad que vienen determinados por el producto. Para ello, las bases en las que se apoya son las ... /...
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