El carácter social del juego es un aspecto indiscutible. Los juegos tradicionales no escapan a esta característica, siendo por el contrario uno de sus aspectos relevantes si tenemos en cuenta el intercambio que suponen no sólo entre niños y niñas -aun de diferentes edades- sino también entre generaciones.
La escuela es una institución en la que los juegos tradicionales surgen espontáneamente sobre todo durante el recreo. Al ser expresión espontánea de niños y niñas, manteniendo así la cultura infantil, la posibilidad de aprovecharlos es un desafío abierto para los docentes de las distintas áreas.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados