Ninguno de los personajes femeninos de Shakespeare ha sido objeto de tantas transformaciones y reinterpretaciones literarias y artísticas como Ofelia. El motivo del hermoso cadáver de esta joven flotando en el agua siempre ha estado rodeado de asociaciones míticas y eróticas y ha inspirado la fantasía de numerosos artistas durante siglos.
El giro tan brusco que toma este complejo temático en el siglo XX, especialmente en la lírica del Expresionismo, corresponde a un cambio radical en lo que a la concepción de la naturaleza, la mujer y la civilización se refiere. Heym, Benn, Zech y, posteriormente, Brecht y Huchel son algunos de los autores que han recurrido a este mito para expresar a través de él un sentimiento vital de desesperanza, angustia y amargura.
Este artículo sin embargo no quiere centrarse tanto en la actitud de los poetas como en el medio que han elegido como vehículo simbólico: la mujer. ¿Por qué Ofelia se convirtió durante el Expresionismo en metáfora de la mujer sufridora y por qué los poetas expresionistas vieron precisamente en un cadáver femenino un símbolo de su "Weltanschauung"? La historia de Ofelia ha sido entendida casi siempre como un proceso de decadencia y corrupción general humano, dejando de lado el aspecto puramente femenino y sexual del personaje y ello va a ser precisamente el objetivo del presente estudio.
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