Introducción. Se presenta la experiencia en el tratamiento del ictus isquémico con activador del plasminógeno tisular recombinante (rt-PA) en un hospital universitario. Se evalúa la influencia de la curva de aprendizaje, individual y colectiva, y de la activación del código ictus extrahospitalario (CIE) en las demoras hasta el inicio del tratamiento, en el número de pacientes tratados y en su evolución.
Método. Registro prospectivo de pacientes con ictus isquémico tratados con rt-PA entre enero de 2004 y diciembre de 2006. Análisis comparativo entre los pacientes tratados en los 3 años del estudio y en función de la experiencia del neurólogo que aplica el tratamiento, así como en pacientes tratados con o sin activación del CIE.
Resultados. Se trataron 87 pacientes (66,6±13,7 años). El tiempo puerta-aguja fue de 79±21 min en 2004, 64±22 min en 2005 y 63±26 min en 2006 (p=0,003). Los neurólogos con experiencia aplicaron el tratamiento más rápido (tiempo puerta-aguja: 62±22 frente a 75±27 min; p=0,03). La activación del CIE redujo el tiempo puerta-aguja (53±17 frente a 65±21 min; p=0,032) y el tiempo puerta-tomografía computarizada (21±10 frente a 29±24 min; p=0,016). No hubo diferencias en la evolución de los pacientes en los distintos grupos.
Conclusión. La experiencia adquirida y la activación del CIE disminuyen las demoras intrahospitalarias, contribuyendo a aumentar el número de pacientes tratados con trombólisis. El tratamiento trombolítico es seguro y eficaz, incluso si se aplica por neurólogos sin experiencia si se siguen criterios estrictos.
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