El sector privado español ha dispuesto en los últimos años de incentivos extraordinarios para endeudarse, dadas unas condiciones de cantidad y precio sin precedente en nuestra historia económica. Parte de esta captación de financiación se ha dirigido a rearmar el stock de capital físico de la economía española, pero otra parte no insignificante ha servido para financiar el crecimiento internacional de empresas españolas. Es de esperar que éste genere una rentabilidad suficiente para cubrir sus costes. Se puede anticipar sin temor a gran error la futura moderación de ese acceso al crédito. Por ello el desequilibrio exterior español se estrechará y se moderarán las fusiones y adquisiciones empresariales. Que ello ocurra de forma ordenada va a depender en gran medida de la ausencia de perturbaciones globales como las que emergieron durante el verano y todavía dejan notar sus efectos
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados