Cualquier usuario del Metro de París conoce la estación «Pasteur» del mismo modo que un usuario de los trenes de cercanías de Madrid puede conocer la estación «Ramón y Cajal». Las similitudes, sin embargo, acaban aquí. El ciudadano en París recuerda muy bien quién fue Pasteur porque habrá encontrado su obra en innumerables ocasiones durante su educación secundaria o habrá visitado cualquiera de las múltiples exposiciones conmemorativas que asiduamente tienen lugar en toda Francia, incluida la visita al Museo Pasteur en París y, en todo caso, puede visitar el extenso campus de centros de investigación situado en la vecindad de dicha estación de Metro. En su justa apreciación, esto no es chauvinismo sino reconocimiento del pasado e interés por la educación de las generaciones futuras.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados