Dos recientes sentencias del Tribunal de Estrasburgo, Folgerø y Zengin, abordan de nuevo la cuestión de las objeciones de conciencia de los padres a determinados contenidos educativos de implicaciones morales: en concreto, a cursos supuestamente neutrales de instrucción religiosa. El presente trabajo analiza especialmente la sentencia Zengin a la luz de sus antecedentes jurisprudenciales. El Tribunal, al dar la razón a los padres, insiste en los principios ya sentados anteriormente, y en particular en la necesidad de controlar rigurosamente que el sistema público de enseñanza no lleva a cabo ningún adoctrinamiento de los alumnos que pueda provocar en éstos un conflicto de lealtades con las convicciones religiosas o filosóficas que les son transmitidas en el entorno familiar.
© 2001-2026 Fundación Dialnet · Todos los derechos reservados