La otomastoiditis crónica colesteatomatosa es un proceso muy poco frecuente en la infancia y menos aún su fistulización espontánea intracraneal o extracraneal. Las secuelas óticas son siempre importantes, especialmente en los casos de larga evolución.
Los patógenos responsables de la otomastoiditis crónica son los mismos que originan la otitis. Cuando se asocia a colesteatoma, es frecuente la presencia de gramnegativos y anaerobios, pero no de estreptococo betahemolítico de grupo F.
Se presenta el caso de un niño de 8 años con otomastoiditis crónica colesteatomatosa de larga evolución originada por estreptococo betahemolítico de grupo F que cursó con fistulización espontánea intracraneal y extracraneal.
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