Introducción: La elevación de los niveles séricos de prolactina es uno de los efectos adversos de los antipsicóticos. Parece ser más frecuente en caso de clásicos que en caso de atípicos.
Objetivo: Medir este efecto adverso en nuestros pacientes según el tipo de antipsicóticos que toman.
Población: 64 pacientes de sexo femenino diagnosticadas de esquizofrenia según criterios CIE-10, con una edad media de 57,85 años y un tiempo medio de estancia de 18,20 años.
Metodología: Se realizaron determinaciones del nivel sérico de prolactina, considerando cifras normales de 1,5 a 2,5 ng/ml en edad fértil y de 0,7 a 20 ng/ml en menopausia. La población se dividió en tres grupos: grupo con antipsicóticos típicos: 17 pacientes; grupo con antipsicóticos atípicos: 23 pacientes; grupo con antipsicóticos típicos más atípicos: 24 pacientes. Se obtienen frecuencias de cada uno de los grupos y de cada fármaco.
Resultados: El tanto por ciento de pacientes que presenta hiperprolactinemia es del 75%; de los que toman atípicos es del 65,21%, de los que toman típicos es del 88,23% y de los que toman típicos y atípicos es del 75%. De los fármacos, risperidona da una cifra de hiperprolactinemia de 88,88%, haloperidol del 85,7% y clozapina del 16,64%. Las elevaciones de prolactina son moderadas (entre 25 y 99 ng/ml), pero en un 20% de los casos son cifras por encima de 100.
Conclusiones: De los datos de nuestro estudio se desprende que los pacientes con antipsicóticos atípicos tienen cifras de prolactina mejores que los pacientes con atípsicoticos típicos. Haloperidol y risperidona son los fármacos que peores resultados ofrecen en este aspecto.
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