La introducción de la tomografía por emisión de positrones (PET) en el manejo del paciente con enfermedad neoplásica en neumología supuso un importante cambio respecto a los algoritmos clásicamente basados sólo en la anatomía que ofrecía la tomografía computarizada (TC).
El carcinoma pulmonar no microcítico y el nódulo pulmonar solitario fueron las 2 enfermedades donde mayor rendimiento diagnóstico ofreció la imagen metabólica PET, como ha quedado demostrado tras su reciente incorporación a la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud. Sin embargo, la falta de delimitación anatómica de la imagen PET conllevaba una serie de limitaciones que habían sido descritas en la literatura médica.
La aparición de los equipos híbridos PET-TC en 2001 ayudó no sólo a corregir estos defectos, sino que además, al unir la información anatómica y metabólica en una sola imagen, ha hecho que esta tecnología sea la más valiosa dentro del arsenal diagnóstico actual.
Palabras clave: Tomografía por emisión de positrones-fluoro-2-desoxi-D-glucosa (PET-FDG). Tomografía por emisión de positrones-Tomografía computarizada (PET-TC). Cáncer de pulmón. Nódulo pulmonar.
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