Objetivo: El objetivo de este estudio ha sido estudiar si la variabilidad del flujo espiratorio máximo (FEM) permite clasificar el asma en niños por niveles de gravedad.
Pacientes y métodos: Se ha estudiado a 387 niños y niñas diagnosticados de asma, cuya gravedad se clasificó atendiendo a criterios clínicos (Sociedad Española de Neumología Pediátrica). Se determinó la variabilidad del FEM con un medidor portátil (Mini Wright Peak Flow Meter Clement, Clarke International Ltd., Londres, Reino Unido; escala 50-800 l/min) en los 14 días siguientes, sin modificar los tratamientos habituales, según los índices de variabilidad del FEM: 1) diferencia entre el FEM de la mañana y el de la noche, expresado como porcentaje del valor medio de las medidas del FEM durante el día; 2) mínimo valor del FEM durante una semana, expresado como porcentaje del mejor FEM durante esa semana; 3) diferencia del mejor sobre el peor FEM, como porcentaje sobre el mejor, y 4) percentil 10 de los valores del FEM durante una semana, expresado como porcentaje del mejor FEM durante esa semana. Se analizó el grado de acuerdo entre la clasificación clínica y la variabilidad del FEM mediante el estudio de la concordancia (índice kappa ponderado). También se efectuó un análisis de sensibilidad y especificidad para el asma episódica y el asma persistente en relación con la variabilidad del FEM.
Resultados: Los niveles de acuerdo entre la clasificación clínica del asma y las fórmulas 1, 2, 3 y 4 mostraron índices kappa ponderados bicuadrados de 0,494, 0, 0,488 y 0,346, respectivamente. Los resultados fueron similares cuando los pacientes se agruparon en asma episódica y asma persistente.
Conclusiones: La medida de la variabilidad del FEM, recomendación común de las guías nacionales e internacionales para el manejo del asma en niños, no es válida para clasificar el asma en niños por niveles de gravedad.
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